Congelaré nuestro tiempo en tus ojos,
te inmortalicé en mis manos,
me humectaré con tus recuerdos...
Te haré tan eterno, como efímero,
te viviré, hasta succionar tus olvidos.
Sólo, promete que no prometerás,
que no habrá juramentos, que no hablarás del para siempre.
Seras el ahora, el aquí, el hoy...
No habrá un mañana en nuestras palabras...
Lo único que pido, que el amanecer
me sorprenda abrazada a tu alma.
Y, sea el hoy la eternidad que necesito para amarte...
Beatriz Fonnegra.
@Derechos reservados

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