No era mi nacer, ni la muerte que aún no llega...
Era lo que estaba en el medio, eso que llaman vida,
Eso que nunca dependió de tu llegada o de tu partida.
Me hice camino sin tus pies, labre mi destino,
Y hoy, quieres ser el manifiesto de mí oscuridad.
No eres más que un recuerdo vivido,
Sustraído del olvido rencoroso, de las palabras rebuscadas...
De la memoria inepta.
No eres más, que las caricias negadas,
El aire putrefacto, y unos labios oxidados...
No, no mereces mí vida, ni mereces mí muerte,
Pero eso, eso que esta en entre ellas...
Eso, eso lo mereces...
Mis climas, mis sonrisas, mis lágrimas...
La contradicción de ser o dejar de ser...
Mereces mi cuerpo desnudo, mi alma al descubierto,
Los gemidos ahogados de mis poros, el néctar de mis besos...
Es tuyo, este amor en conflicto, esto que siento...
Te odio así como te amo...
Y te convierto en nada para vivirte como un todo...
No, no eres mí nacer, ni mí muerte...
Pero que sentido le das a mi incoherencia...
Beatriz Fonnegra.

No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.