No supo que te desvanecerías
entre las sombras de aquella luna
que había sido testigo de la magia

Partió con el alma llena de sueños,
llevándose en su mochila
el recuerdo de tus huellas
grabadas en su piel

Hoy,
sólo le quedan
sueños de un ayer ...

María Glez. Méndez

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